Los cubanos conmemoramos el lunes el tercer aniversario de la muerte de Fidel Castro Ruz, ideólogo y comandante en jefe de la Revolución. Fidel pensó y organizó la Revolución, la encabezó, luchó y triunfó; rescató la dignidad al país y forjó una obra emancipadora sin igual. Enfrentó resueltamente al imperialismo, creció con su pueblo y por tantas razones estará siempre. La ausencia física de Fidel es una convocatoria a repasar su legado, lo que exige revisar lo que dejó y lo que transmitió a los Joven Club de Computación y Electrónica. Lo primero y más extraordinario es que fue él, el comandante, el de la gran idea de crear el programa para la familia cubana. Nos acompañó en ese trayecto hacia la informatización de la sociedad cubana en muchos momentos inolvidables. Por solo esas razones los trabajadores del Joven Club le agradecemos eternamente. Nuesto Joven Club como parte de ese agradecimiento que hoy sentimos le rendimos tributo tratando de materializar sus ideas y ser parte de ese futuro con que él nos catalogó al decir:“ Más que un Joven Club he visto un telescopio con el que se puede escrutar el infinito universo de un futuro para la patria y para el mundo…”
Hemos querido homenajear a nuestro líder histórico realizando un matutino especial en conmemoracion a tan significativa fecha con la participación de todos los trabajadores de la entidad.
Además realizamos trabajo de limpieza y embellecimiento del centro pintando la fachada y arreglando las áreas verdes.
También se realizó una visita a la casa de abuelos como parte de nuestras actividades de Geroclub proyectandoles un documental sobre la vida y obra de Nuestro eterno comandante.
Como parte del homenaje realizado al Jefe de la Revolución en el municipio se realizó un acto patriótico al que asitimos masivamente todos los trabajadores del Joven Club rindiendo tributo así a nuestro líder histórico.
Más de treinta años tienen estos templos de megabytes, software y juegos en red. La computadora de la familia, como la bautizara el líder histórico de la Revolución, hace realidad el viejo anhelo de contribuir a la informatización y con ello al enriquecimiento espiritual de niños, adolescentes y el resto de grupos poblacionales que encuentran en estos recintos recreación, cultura y sabiduría.
Hoy cuando no contamos con su presencia física lo acompañaremos eternamente, porque los trabajadores de los Joven Club formamos parte de ese ejército de agradecidos que eternizaremos sus ideas.





